A raíz de una de mis últimas entradas en este blog que trataba sobre el desarme mundial, me recomendaron la película "Bowling for Columbine" del director Michael Moore. Viendo ese documental parece que el acceso fácil y legal a las armas es la causa de la gran violencia en EEUU. Desde luego que disponer así de armas genera violencia, pero el documental nos muestra con el ejemplo de otro país, Canadá, que no es el único motivo.
El origen de la violencia radica en el miedo, y en la difusión del miedo. Miedo por "ser invadido", "ser asesinado", "atracado", "no poder dominar", "no tener el control de los demás", "no tener el mando". Miedo que se traduce en racismo, xenofobia, desigualdad social , discriminación...
Todo ese miedo y todos esos aspectos están reflejados en las noticias y los períodicos a diario, como si fuera algo natural, cotidiano y generalizado. Si constantemente presentamos a la sociedad sus aspectos más violentos y hacemos de ello una industria, esta sociedad incrementará su miedo, y con él, la violencia y el consumo de armas. En este círculo vicioso resulta más fácil culpar del carácter violento de los jóvenes a los videojuegos, músicos, películas..., en vez de valorar que se fomenta el miedo desde el propio gobierno y de la manipulación de los medios; miedo interno (seguramente para encubrir otros problemas cotidianos como la pobreza o la salud, o el desempleo); miedo externo para encubrir que la violencia de bombardeos e invasiones a países, no son realmente defensivos, sino de naturaleza política: no perder el poder.
Esta paradoja se refleja en el caso Columbine: dos alumnos entraron en el instituto y masacraron a sus compañeros La respuesta oficial de dolor echó la culpa a las influencias de un músico y de los videojuegos, mientras que ese mismo gobierno bombardeaba un colegio y un hospital en Kosovo, y masacraba decenas de alumnos.
Desde mi punto de vista, esta película nos muestra que si nos criamos en una sociedad donde el gobierno fomenta el miedo y permite el uso de las armas, solo nos queda apretar el gatillo. No quiero creer que toda la sociedad norteamericana sea violenta, pero eso es lo que nos cuentan a diario. Deberían reformar los mensajes desde el gobierno, modificar las leyes de tenencia de armas y apoyar un periodismo que no sea monotemático.
VMB
sábado, 10 de diciembre de 2011
OTRA VIDA
En nuestro país las leyes sobre transplantes de órganos son de las más modernas y abiertas del mundo: todas las personas son donantes salvo que hubieran dicho previamente lo contrario. Eso amplía mucho el número de transplantes que se pueden realizar, aunque en la práctica, cuando sucede un fallecimiento, antes de realizar un transplante, preguntan a los familiares si pueden realizarlo o no. Esto se hace por respeto al dolor de la familia en esos momentos.
En un artículo publicado en el periódico el pasado 6 de diciembre, mencionaban que se habían realizado en España 94 transplantes en 72 horas. Todo un récord, no por el número, sino por su importancia, si vemos que en tan solo tres días, han podido dar vida o mejorar la calidad de vida a 94 personas. Retomo aquel dicho: " la vida sigue después de la muerte".
VMB
En un artículo publicado en el periódico el pasado 6 de diciembre, mencionaban que se habían realizado en España 94 transplantes en 72 horas. Todo un récord, no por el número, sino por su importancia, si vemos que en tan solo tres días, han podido dar vida o mejorar la calidad de vida a 94 personas. Retomo aquel dicho: " la vida sigue después de la muerte".
VMB
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