martes, 24 de abril de 2012

¿TATUAJES Y PIERCING EN MENORES DE EDAD?



A veces tengo la sensación de que vivimos en un mundo de prohibiciones. Me gustaría poder llegar a  decir que vivimos en mundo de formación, donde se nos forma para elegir. Pero no es así.  Todo está prohibido y cada vez más. En ocasiones en lugar de proteger nuestros derechos como menores, lo que se hace es reducir nuestra libertad hasta el punto de tratarnos como meros  muñecos a los que, eso sí, hay que cuidar, alimentar, enseñar y facilitarnos un ocio y actividades a gusto de los adultos.
Para hacernos un piercing o un tatuaje debemos obtener una autorización escrita de nuestros padres, en algunos sitios debes ir acompañado por uno, en otros te piden el original de tu padre o madre. En fin una pesadilla, no solo tenemos que convencer previamente a nuestros padres, lo que a veces ya es un reto en sí mismo, y en la mayoría de los casos nos vemos sujetos al chantaje más puro (si apruebas , lo tendrás…), sino que además estamos pendientes de que ellos puedan trasladarse con nosotros  a hacernos el mencionado “ agujero de la oreja”.

Pues ¡óigannos¡ para nosotros, los jóvenes, no se trata de un agujero, sino de una actitud de demostrar nuestra pequeña libertad de albedrío, de decisión, de mostrarnos de alguna manera distintos a unos , o iguales a otros.
Se utiliza la minoría de edad para justificarlo todo, como si no hubiera estadios intermedios de conocimiento y madurez. No todo lo hacemos a la misma edad, pero se nos da derecho a trabajar a los 16, de acceder a algunos sitios de ocio  a los 14, y de tomar decisiones drásticas, como hasta hace tiempo de decisión incluso de aborto.  Pero no se nos permite hacernos un piercing si no tenemos 18 años.  

No estoy hablando de una mutilación o de poner en peligro la integridad física, hablamos de moda, de integración, de independencia… A veces creo que perdemos toda lógica sobre las cosas…

VMB