Hace unos años ví la película "¿Por qué se frotan las patitas?", y entonces no aprecié muy bien la fuerte crítica de ésta. El fin de semana pasado volví a verla y la cosa cambió.
Para empezar, parto de la base de que el cine español no me gusta, pero siempre hay excepciones. En primer lugar me parece una película que, para ser musical, es fresca y nada edulcorada. Ver actores mayores "clásicos" cantando y bailando de forma natural es sorprendente.
Tres generaciones de una misma familia aparentemente encasillados en vidas rutinarias, pero que conservan en su interior, cada uno de ellos, no solo vitalidad, sino incluso rebeldía, hasta el punto de que en su conducta, no se diferencian las edades: dos abuelos viviendo un romance como dos adolescentes, ella inconformista y vital, y él sencillamente enamorado; los padres sumidos en la rutina, cada uno con sus respectivos roles sociales, ella ama de casa y obsesiva, él machista y criticón, que buscan la pasión perdida; y finalmente una hija incomprendida y rebelde que no encuentra su sitio.
Si los protagonistas son en sí mismos interesantes, el resto de personajes que los envuelven no tienen desperdicio. Desde "okupas" entre el margen de la ley y la tradición, una vecina llena de soledad, a un inspector sencillamente genial que otorga a la película un aire extravagante.Todos ellos sin diferencias buscan la libertad pero quieren comprensión, apoyo y amor.
Contar más sería destrozar la película. El curioso e intrigante título se desvela al final. La recomiendo. Es divertida, profunda y emotiva, ya que es una crítica brutal de la rutina y lo establecido, pero una gran llamada a la necesidad de la familia.
VMB
Ya que no has podido hacer el recorrido, hazme una entradilla más esta semana además de la obligatoria esta semana, anda.
ResponderEliminarEstán bien escritas y estructuradas, intenta ahora hacerlas un poco más largas.